lunes, 24 de noviembre de 2008

denuncia del DESGÜACE

 miércoles, 05 de noviembre de 2008 

Asesinan a Pueblo Liebig
por René Boretto *

 
Esta es una realidad pasmosa que nos lleva casi a las lágrimas a quienes conocemos de cerca Pueblo Liebig, Entre Ríos, y que indignará a todos los que queremos el patrimonio, en especial aquel patrimonio industrial que nos trae no sólo recuerdos de culturas industriales desaparecidas, sino de verdaderos hitos en el nacimiento, desarrollo y crecimiento de pueblos enteros.
La enorme Fábrica Liebig Extract of Meat Co., que brilló en Colón, está desapareciendo y no por la "piqueta del progreso", sino por la insensibilidad, desidia, desubicación e incomprensión de los propietarios de lo que fuera ese gigantesco monumento industrial rioplatense. 

Muere por el simple costo de hierro al kilo, lo que podría haber sido uno de los museos y centros de captación de turismo internacional más importantes. Con la desatención de las autoridades, muere uno de los reductos de una época de oro de la industria de la carne. Millones de latas de corned beef salieron de ahí hacia Europa, dando de comer a las tropas en la Primera y Segunda Guerra, habiendo recibido Pueblo Liebig y Fray Bentos el renombre de la "gran cocina del mundo". Después de la debacle y desaparición de las industrias, estos dos sitios eran un enorme patrimonio industrial del Cono Sur. Puesto en valor, habría sacado mucho más que el peso del hierro que se fundirá para hacer perder uno de los vestigios más importantes del ingreso de la tecnología del siglo XIX y XX, al Río de la Plata

La propiedad privada merece respeto, pero en este caso es una propiedad patrimonial innegociable. Se cortan rutas y se avasallan derechos individuales y colectivos en "defensa" de valores patrimoniales, pero los políticos y funcionarios miran impasibles este crimen contra la historia de toda una región.
Desde la coordinación del Patrimonio Industrial Iberoamericano del Comité Internacional para la Conservaión del Patrimonio Industrial (TICCIH), informamos de este verdadero desastre y, con pesadumbre, solamente podemos acompañar con el sentimiento lo que fue una laboriosa comunidad, y en especial a nuestros amigos del Archivo marca Liebig, luchadores por cambiar este destino, que nos deja privados de un sensacional patrimonio industrial y sin el prometedor destino de Turismo Industrial que podría ser Pueblo Liebig, en el concierto de atractivos de la provincia de Entre Ríos.

* René Boretto, investigador e historiador
Director del Museo de la Revolución Industrial, Fray Bentos, Uruguay.
Coordinador del Patrimonio Industrial Iberoamericano.
Corresponsal TICCIH en Uruguay.

* carta publicada en PERFIL, correo de LECTORES, 22 de noviembre de 2008 - Buenos Aires.